Salta
He vuelto.
Capaz que esté desapareciendo el tiempo de desubicación y sea hora de ponerse manos a la obra.
Y la verdad es que te extraño mi Sudamérica querida.
No sé explicarte el por qué. O quizás sí, pero no me atrevo.
La euforia del reciente regreso se va disipando, pero espero no decepcione.
Que todo cambio que hubo en mí (si es que lo ha habido), perdure y madure.
Es hora de plantar las semillas de calabaza y confirmar si Karina nos mintió...
Y que venga Constancia que la he estado llamando y no me contesta.
Si dices que la 'PRISA MATA', déjame que me enclaustre y que haga la prueba.
Prick-test a domicilio, per favore.
Esclera
2 comentarios:
Karina no mentía. La calabaza en mi habitación me recuerda que la realidad no existe, sólo existe aquello en lo que queramos creer. Y yo creo en ti.
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