
Míralo. Revísalo. Analízalo.
Hazlo.
Con tu mirada felina,
inquieta y penetrante.
Despampanante.
«No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y se os perdonará» (Lucas 6,37)
Solución: No se trata de desacreditarse, sino de ponerse al servicio de los demás en lugar de juzgarles.
Esclera