El año comenzaba cabeza-abajo.
Con mucho alcohol de por medio y desvaríos-varios.
Fortaleciendo los lazos que poco a poco se habían desgastado.
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1. Enero
Entre el frío y la comida pakistaní quedó espacio para los nervios pre-exámenes y oposiciones, las casualidades extrañas que te viran del revés y los momentos especiales que se te quedan grabados para siempre en el disco duro.
2. Febrero
Terminar con insolación de flexo de biblioteca,
y aunque pienses en tirar la toalla, esta te acaba envolviendo completamente.
Los nervios, las decepciones y el stress-tres-tres, terminan por quemarte al rojo vivo.
3. Marzo
Y, al fin al cabo, por muchas veces que se caiga, hay que volver a levantarse, aunque sea apoyándose en el hombro del que te lo ofrece.
Y echarle ovarios, una calada de aire fresco al humo y abrazar la decisión.
Y celebrar con una cena especial los vínculos.
4. Abril
Uno de los meses más variopintos por excelencia.
Que si vacaciones, que si familia, que si reencuentros, que si aquí, que si allá.
Terminas armando follón en un partido de fútbol y pasados de faltas.
Ir de "excursión" a una ciudad no muy lejana también es clarificante. En todos los sentidos.
5. Mayo
Intentas volver a la rutina.
Aprovechar y saborear los últimos instantes de la inminencia.
Se crearon las salidas y los indignados inesperados como respuesta a la incomprensión, la desesperación.
Vida.
6. Junio
Preparados, listos, ¡ya!
Pero te encuentras rota para el último sprint.
Miles de agujas clavadas en la espalda.
Lo peor de todo es saber por qué aparecen.
Stress-tres-tres:
pero entre el agotamiento y la decepción siempre encuentras un punto de apoyo.
7. Julio
La vuelta.
Te tropiezas con el trabajo, el agotamiento, la soledad, el cansancio.
"¡Arriba las manos!" Y yo las bajo. Pues intentan desorientarme del objetivo de la cuestión.
De las cicatrices que quedan en mis manos.
De rasgar.
De pisar por vez primera Francia con la mejor compañía.
Y entender que aunque nací en el interior, necesito el Mar para sentirme realmente libre.
8. Agosto
Hay meses cruciales en la Vida.
Yo en agosto decidí organizar en cajas mis trocitos.
Y establecí un orden: de preferencias, de rutina, de crecimiento, de rumbo.
Le hice caso a la brújula y giré 250º
9. Septiembre
Comenzó con la desesperación de la rutina y el agotamiento.
Que se rompió con la euforia y el desenfreno.
Inventar unas vacaciones inesperadas.
Más simples que una línea recta, o quizá no tanto, porque a veces me sorprenden curvas de vértigo.
La expectación de divertirme con la música, con la cultura, con lo absurdo, y salir sinsentido.
Días de descanso para recuperar los lugares de la infancia y los amigos que se quedaron por el camino.
Para comprender lo extenso y ancho de la Tierra.
Recorrer con la punta del dedo el globo terráqueo y comprender mucho mejor al hemisferio sur.
'Despierta. Alucina. Re-invéntate.'
10. Octubre
Volver a empezar otra vez.
Volver a adaptarse otra vez.
A estos años que son fugaces, efímeros, tan diferentes de cada vez.
¡Y hasta puedo decir que vi a la Joplin en directo!
Porque ya no existe nada imposible.
11. Noviembre
Es ahora de asarse una misma las castañas.
De pensar un poco (sólo un poquito), en el futuro.
Y dejarse llevar por nuevas experiencias.
12. Diciembre
Parece que sí, parece que no, pero no da llegado el frío.
Me gusta cuando vivo rápido, sin parar, con desenfreno y locura.
¿Algún día sentará mi cabeza para quedarse?
Quién sabe...
Yo desde luego que no lo sé.
¡A TOPE!
Esclera























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